La gestión de la Seguridad Pública y la Protección Civil se han convertido en un objetivo central de toda Administración Pública.
Para los gestores de Emergencias, para los profesionales de la Protección Civil, para los servicios de Urgencias las situaciones meteorológicas adversas siempre suponen un reto, pues acarrean un grado de incertidumbre muy elevado. Generar una respuesta adecuada a una situación atmosférica adversa depende de la correcta gestión de la información, no sólo de pronóstico sino también de la situación actual, que las autoridades puedan llevar a cabo.
BIA integra en los sistemas de toma de decisiones de los responsables de Protección Civil herramientas que permitan analizar de forma sencilla y correcta las situaciones meteorológicas más adversas y su inmediata evolución. Ya es posible trazar el recorrido de un sistema convectivo en los próximos minutos y conocer su potencial peligro. Ya es posible conocer la acumulación de nieve esperada en una población y sus alrededores o las temperaturas máximas previstas en una determinada área que pongan en peligro la salud de parte de la población.